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lunes, 13 de noviembre de 2023

Cómo compartir el cuidado de los padres entre los hermanos


El deterioro cognitivo en adultos mayores es una condición que afecta la capacidad de pensar, razonar y recordar. Puede ser causado por una variedad de factores, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, o el Parkinson.

Cuidar de los padres a medida que se van perdiendo facultades cognitivas y se van haciendo cada vez más dependientes, puede ser una tarea difícil y estresante, a lo que se añade la experiencia de compartir la responsabilidad con los hermanos.  Pueden surgir desacuerdos sobre cómo brindar el mejor cuidado, y es importante que los hermanos trabajen juntos para crear un plan que funcione para todos.

El cuidado de los padres mayores con deterioro cognitivo es una responsabilidad que con frecuencia recae sobre uno o pocos de los hijos, lo que puede generar desequilibrios y conflictos familiares. Pueden producirse conflictos, malentendidos o aflorar viejos resentimientos que se activan por el reparto de las tareas, los gastos o las decisiones sobre el cuidado de los padres. 

No obstante, la colaboración entre hermanos también puede ser una forma de aliviar la carga, mejorar la calidad de vida de los padres y fortalecer los vínculos fraternales.

Es importante tener en mente que la familia constituye la red de apoyo social más importante para los adultos mayores, por lo que es imprescindible para el anciano sentirse querido por sus familiares.

¿Cómo lograr una buena colaboración entre hermanos?

La colaboración entre hermanos en el cuidado de los padres mayores no siempre es fácil ni espontánea. A veces puede haber desacuerdos, resentimientos, rivalidades o distancias que dificultan el trabajo en equipo. Es importante, tener en mente que cada situación es única y que éstas son sugerencias generales que pueden servirte de punto de partida para encontrar lo que funcione para ti. Comparto contigo algunas sugerencias sobre cómo puedes manejar la situación:

  • Escuchar y comunicarse entre ustedes:
     
    El primer paso es comenzar una conversación con tus hermanos sobre cómo cada uno quisiera cuidar a sus padres. Esto les dará la oportunidad de compartir sus pensamientos y sentimientos, y de ser posible llegar a un acuerdo sobre un posible plan. Es necesario ser honestos y abiertos durante esta conversación y tener en cuenta que éste es un proceso dinámico que va a requerir ajustes o cambios de dirección a medida que vaya avanzando la enfermedad. Es posible que no estén de acuerdo en todo, pero es importante que puedan llegar a un compromiso que funcione para todos.  
  • Respetar los deseos de sus padres: Es importante respetar los deseos de sus padres sobre su cuidado. Si sus padres quieren vivir en casa, hagan todo lo posible para que eso suceda. Si sus padres quieren vivir en un centro de atención, apoyen su decisión. Es necesario tener en cuenta que los deseos de los padres pueden cambiar con el tiempo, y estar preparados para hacer ajustes en el plan de cuidado según sea necesario. A medida que sus padres van perdiendo facultades cognitivas es probable que no puedan expresar sus opiniones o necesidades.  A medida que vas cuidando a tus padres, tienes la oportunidad de ir profundizando tu relación con ellos e ir desarrollando una conexión cada vez más profunda que te permitirá con el tiempo, poder comunicarte con ellos desde el corazón y “saber” qué es lo que desean en momento determinado sobre algún aspecto del funcionamiento cotidiano. Cuidar es mucho más que bañar y dar de comer.
  • Compartir las responsabilidades:  Es importante compartir las responsabilidades de cuidar a sus padres. Esto ayudará a aliviar la carga para cada hermano y evitará que alguno se sienta sobrecargado.  Los hermanos pueden dividir las tareas según sus habilidades y preferencias. Por ejemplo, un hermano puede encargarse de las tareas domésticas, otro puede hacerse cargo de comprar y organizar los medicamentos y otro hermano puede hacerse cargo de la atención y alimentación.  Estos son sólo algunas sugerencias sobre cómo compartir las responsabilidades. 
  • Compartir los gastos:
     El cuidado de los padres puede suponer un gasto económico importante, que puede generar tensiones entre los hermanos. Para evitar esto, es conveniente que hablen sobre el presupuesto disponible, los gastos previstos y la forma de repartirlos, siempre con la conciencia de que a medida que avance el proceso de la enfermedad, las necesidades pueden cambiar y requerir gastos adicionales, por lo que será imprescindible hacer los ajustes que se requieran.
  • Tomarse tiempo para sí mismos: Cuidar a un padre con deterioro cognitivo puede ser agotador. Es importante tomarse tiempo para sí mismos para relajarse y recargar energías. Esto puede incluir pasar tiempo con amigos y familiares, hacer ejercicio o practicar sus pasatiempos favoritos. Es importante encontrar formas de cuidarse a sí mismos para que puedan estar disponibles para sus padres a lo largo del tiempo.
  • Buscar apoyo: Hay muchos recursos disponibles para los hermanos que están cuidando a sus padres con deterioro cognitivo. Pueden encontrar ayuda en grupos de apoyo, en línea o a través de organizaciones de servicios especializados en procesos de deterior cognitivo. Asimismo, pueden solicitar el apoyo de una psicoterapeuta que los acompañe en su proceso familiar.Estos son algunos recursos que los pueden ayudar a comunicarse entre sí, a desarrollar un plan de cuidado y a manejar los desafíos emocionales que pueden surgir. El apoyo de otros puede ser invaluable. Puede ser una fuente de consuelo, información y aliento.
  • Contratar a un cuidador profesional:
     
    Un cuidador profesional puede ayudar con las tareas diarias, como la preparación de comidas, la limpieza y el transporte. Esto puede liberar tiempo a los hermanos para que puedan pasarlo con sus padres.
  • Reconocer y Agradecer: Reconocer y valorar el esfuerzo y la contribución de cada hermano, agradeciendo su ayuda, apoyando sus decisiones y reconociendo sus dificultades.  Este es un tema del cual no suele hablarse y que en ocasiones olvidamos, pero la diferencia en la relación será del cielo a la tierra si se toman el tiempo de agradecer a sus hermanos su contribución y también estar abiertos a recibir los agradecimientos que te den a ti.

Beneficios de la colaboración entre hermanos

La colaboración entre hermanos en el cuidado de los padres mayores tiene beneficios tanto para los cuidadores como para los cuidados. Algunos de ellos son:

  • Reducción del estrés y la sobrecarga del cuidador principal, que puede afectar su salud física y mental, su vida laboral y personal, y su relación con los padres y los demás hermanos.
  • Distribución equitativa de las tareas y los recursos, lo que evita que alguno de los hijos se sienta explotado o marginado, y fomenta la solidaridad y la justicia familiar.
  • Mejoramiento de la atención y el bienestar de los padres, al contar con más apoyo, afecto y variedad en las actividades y las interacciones.
  • Enriquecimiento de la convivencia y la comunicación entre los hermanos, al compartir experiencias, emociones, opiniones y soluciones, y al resolver posibles diferencias o conflictos de forma constructiva.
  • Preservación de la identidad y el rol de los hijos, al no asumir exclusivamente el papel de cuidadores, sino también el de hermanos, padres, parejas, profesionales, y otros.

Cuidar a los padres con deterioro cognitivo puede ser una experiencia desafiante, y también puede ser una oportunidad para fortalecer los lazos familiares.  La colaboración entre hermanos en el cuidado de los padres mayores es una oportunidad para mejorar la calidad de vida de toda la familia. No se trata sólo de repartir obligaciones, sino también de compartir afectos. Al cuidar a nuestros padres con amor y respeto, también estamos cuidando a nuestros hermanos y a nosotros mismos.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Acompañar Vs. Enseñar

Hace poco más de dos años acompaño a mi mamá y siento que esta experiencia me está transformando.   Uno de los aprendizajes que he tenido ha sido la clara diferencia entre acompañar y enseñar. 

Estoy concientizando que en algunos momentos sólo me corresponde acompañarl@, sentarme a su lado, escuchar aunque no tenga sentido para mí en ocasiones. No apllican lecciones. Las lecciones muchas veces cierran la puerta de la conexión.   Acompañar implica escuchar. 


Cuando vives un proceso con un familiar con procesos de deterioro cognitivo aprendes que no valen enfrentamientos, que aunque la otra persona te insulte, no es personal... 

He aprendido en estos más de dos años, que necesito mantenerme calmada. Eso me ha funcionado porque me ha fortalecido en mi capacidad de mantenerme en centro (por supuesto que a veces no lo logro, no vayan a creer que me creo la mamá de los helados), pero en esta vuelta estoy empezando a darme cuenta que uno de los factores que influye en que pueda ser humilde, es que es necesario soltar mi tendencia a enseñar y más bien quedarme quieta y escuchar. Escuchar lo que me dice, sin molestarme, escuchar desde el corazón, dándome cuenta de las posibles heridas y dolores que tiene y las que tengo yo también, y ser misericordiosa... con ambas.

Mi mamá hace unos días, por algo que leímos en algún lado, me pregúntó si yo sabía lo que era la misericordia. Tuve la tentación de comenzar toda una lección y de repente algo me hizo detenerme y le dije: ¿Qué te parece si lo busco por Google y vemos a ver qué es la misericordia? Esto fue lo que encontré en wikipedia : 
"La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; ... Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad." 

La misericordia es una práctica, desde la solidaridad de corazón por los que tienen necesidad. No confundamos misericordia con lástima.  La lástima implica una percepción negativa de la otra persona, una percepción de que no puede, y desde esa percepción en lugar de misericordioso estoy siendo arrogante, condescendiente y sólo lograré herir a la otra persona. 

Apoyar en lo que necesite desde mi corazón solidario. Eso me permite colocarme en una posición de humildad para escuchar y poder apoyarl@. El tema de no engancharse por ejemplo, cuando se pone agresiv@, pasa un nivel totalmente distinto que ya no es ni de control de mi mism@, ni de reconocimiento de mi propia agresividad, sino de conexión de corazón a corazón, acompañándonos mutuamente en este proceso que nos involucra a amb@s.



Importancia de visitar a los ancianos con deterioro cognitivo

Podrías creer que un anciano (familiar o amigo) con deterioro cognitivo no se da cuenta de su entorno o de quiénes están presentes en su vid...